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¡Sal de tu zona de confort!

En algún momento te lo han dicho o se lo has dicho a alguien: ¡Sal de tu zona de confort!, ¡cambia tu vida! Pero nunca nos explican qué hay fuera de ella, ¿a dónde voy a llegar si salgo de esta zona?

En DAR nos mueve liberar el potencial humano en cada organización, y en nuestros talleres de habilidades esenciales trabajamos el autoconocimiento de los miembros del equipo. Conocer qué hay fuera de la zona de confort, saber en donde te encuentras es esencial para lograr lo que te propones.

 

Las 4 zonas

Queremos contarte que fuera de la zona de confort hay otras tres zonas donde puedes vivir cada día. Los seres humanos estamos en constante evolución y cambio. Tenemos muchos ciclos pasando a la vez en nuestro ser. La respiración, la digestión, el día, la semana, son ciclos que vivimos todos. Y en ese constante movimiento tratamos de encontrar el balance en nuestra vida. Pero recordemos que nada estático está en balance, lo estático está muerto. El balance se encuentra en el movimiento constante.

Ahora veremos la evolución y movimiento que vivimos en las 4 zonas donde podemos ubicar cada aspecto de nuestras vidas y cómo movernos de una zona a otra.

 

Zona de Confort: el feto en el vientre

Empecemos por el principio. La zona de confort, ¿de qué se trata?

Aquí se encuentran, o sienten que lo están, el 99% de las personas y todos estamos en algún aspecto de nuestra vida en esta zona. Se ha catalogado como una zona donde no queremos estar y que debemos constantemente tratar de salir de ella. No necesariamente es así.

En todas las zonas hay etapas. La zona de confort te da certeza de lo que va a suceder, te sientes tranquilo y seguro, hasta que ya no se empieza a sentir así. Es como el feto en el vientre de la madre. Está cómodo, caliente, le dan de comer, pero si no sale, no vive. Y queremos vivir, así que hay que salir.

En la vida nos pasa lo mismo. De repente, nos aburrimos de esa tranquilidad y certeza, nos ciclamos y buscamos un cambio. Ahí es cuando nos urge salir de la zona de confort.

 

Zona de control: 100% de entrega

La segunda zona, se llama la zona de control. Esta es la zona de la gente que está entregando el 100%. La que hace ejercicio todos los días, trabaja, mantiene a su familia, cuida a sus hijos, es excelente pareja, está pendiente de sus amigos y familiares, en fin, lo hace TODO.

 

Seguro conoces a alguien así. La vida de estas personas suele ser muy eficiente y activa pero a la vez agotadora. Y es fácil caer en el burnout, porque al entregarlo todo, no te quedas con nada, y te quemas.

 

Para mantener este estilo de vida de manera sostenible, evitando el burnout es importante hacer tres cosas:

  1. Agradecer, es darte cuenta de lo positivo que tienes en tu vida. Estás en una búsqueda constante de mejorar y eso es muy respetable, pero detenerte a agradecer lo que ya tienes te dará la energía para seguir.
  2. Celebrar los pequeños logros, los tuyos y los de los demás a tu alrededor. No esperar a cumplir la gran meta.
  3. Descansar darte el tiempo para ti, y dormir, es esencial para poder darlo todo otra vez.

 

Zona de posibilidad: el salto de fe

La tercera es la zona de posibilidad. Esta es la zona de las apuestas con información. Información, siendo un elemento muy importante. Esta es la zona de la gente que se arriesga, que da saltos, que apuesta por lo grande. Es abrir un negocio nuevo, empezar una nueva relación, mudarte de país. Es darle una vuelta a tu vida sin saber a dónde te va a llevar.

En esta zona suceden cosas maravillosas, pero también hay riesgo de fracaso. Saber manejar el fracaso es muy importante para aquellos que viven en la zona de posibilidad. Aprender de los errores, tener la humildad de saber que vives en incertidumbre y que todo puede pasar, te ayudará a que el golpe del fracaso sea más suave, te puedas recuperar y seguir intentado.

Hablamos que la información es muy importante en la zona de posibilidad, pues mucha de la incertidumbre la puedes evitar haciendo mejores planes, conociendo bien a lo que te enfrentas. Apostar sin información es otra zona, es la zona de fantasía.

 

Zona de fantasía: tu niño interno hablando

La zona de fantasía es de los soñadores, de los que imaginan en grande. Lo comparamos a la zona que se encuentran los niños que se imaginan siendo astronauta, bombero, bailarina y presidente a la vez, es la zona de la creación. Tener un área de fantasía en tu vida es importante, donde sueñes e imagines en grande, y luego puedas bajar a la zona de posibilidad y comenzar un proyecto con información clara.

Sin información, sin un plan, la fantasía se convierte en frustración. Y es donde comienzan los berrinches. El de los niños y el de los adultos también, porque todos tenemos un niño interno que sueña y quiere lograr grandes cosas y cuando no lo logramos nos frustramos. Tal vez los adultos ya no podemos pegar gritos y llorar en el piso, pero tenemos nuestras formas de manifestar nuestros berrinches.

Para no caer en esa frustración debes llevar ese gran sueño a un plan, en la zona de posibilidad. Estas son las 4 zonas. Ahora te pregunto, ¿en qué zona te encuentras? En tu trabajo, con tu familia, con parejas y contigo mismo. En cada aspecto de tu vida estás en alguna de estas zonas. Lo primero es hacer conciencia en cuál estás y luego saber a dónde quieres ir. Estoy segura que lo puedes lograr.

 

Si quieres conocer más de las zonas, conversemos.
daniela@dar.international

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